¿Comprar ‘fast fashion’? ¿Cuándo sí y cuándo no?

¿Comprar ‘fast fashion’? ¿Cuándo sí y cuándo no?

1
2104
0
moda

Se ha hablado mucho del tema “fast fashion” o “pronta moda” a raíz de la llegada de H&M a Colombia, uno de los jugadores gigantes en esta materia. La noticia de más de 3 mil personas haciendo fila ante la llegada de la marca a Bogotá se esparció por todo el país y nos recordó que este tipo de tiendas llegaron para quedarse, aunque también nos plantea un dilema emocional y económico que hay que hacerse.

¿Por qué plantea un debate? Aunque muchos no lo sepan, las grandes marcas de “fast fashion” en el mundo son cuestionadas a diario por sus prácticas de contratación en países donde lo salarios son bajísimos y porque además estos trabajadores trabajan en condiciones nada favorables, incluso en sus países de origen. Esto sin mencionar que son una competencia bastante complicada para los diseñadores y marcas locales, que nos venden sus productos a otros precios porque deben justificar una cadena de producción, salarios más justos, instalaciones y textiles más seguros, entre otros.


¿Eso significa que estas marcas sean el diablo? No. Solo significa que debemos ser cada vez más conscientes de dónde ponemos nuestro dinero, algo que funciona, y que ha llevado a marcas como H&M, pionera en el tema, y Zara, a desarrollar líneas sostenibles, con mayor uso de telas de materiales reciclables y orgánicos. El ser conscientes también implica que debemos reflexionar sobre la cantidad de ropa que compramos, porque el consumismo desmedido solo genera millones de desechos al año en ropa que nos pusimos una vez y tiramos a la basura.

Pero entonces, ¿si la tarea es volvernos conscientes significa que no podemos comprar allí? De nuevo, no. Lo ideal es que encontremos un equilibrio para poder apoyar a nuestros creadores locales y a la vez estar al día con las tendencias del mundo a un precio moderado. En este blog entendemos que por más que queramos ser conscientes también tenemos que cuidar el bolsillo así que vamos a contarte algunas opciones para saber cuándo comprar “fast fashion” y cuando dedicarle un poco más de tiempo y dinero a lo que nos vamos a poner.

-¿Precio o calidad?: Aunque con algunos productos se cumple eso de “bueno, bonito y barato”, en marcas de “pronta moda” no sucede igual. Normalmente encontrarás bonito y barato, pero no necesariamente bueno. Es decir, la ropa te va a durar lo que dura en promedio pero no vas a poder heredársela a tu hija.

-Compra la tendencia: El mejor consejo que podemos darte es que si no estás convencida de que le vas a sacar mucho provecho a una prenda es mejor que no lo compres. Pero como las mujeres no funcionamos así, lo más cercano a un consejo que podemos darte es que cuando quieras tener una tendencia que sabes que no va a usar mucho, te vayas por el “fast fashion”. De esa manera te quitas el antojo y no quedas en la quiebra, pero que no se te vuelva una costumbre, recuerda el tema de los desechos textiles que hablamos más arriba.

Tendencia

-Básicos, una inversión: Ya hemos hablado antes de las piezas básicas que una mujer debe tener en su armario, incluyendo zapatos. Y si estás pensando en comprarte ese vestido negro que te va a sacar de apuros por mucho tiempo, lo mejor es que vayas con una marca local. Comprar una prenda hecha en menores cantidades no solo te garantiza exclusividad, sino también calidad en el proceso que se va a reflejar en cuánto te va a durar el vestido. Aplica para todas esas piezas “atemporales” que son casi un deber.

Basicos

-¿Ocasión especial? ¡Compra algo especial!: Sí, las marcas de “fast fashion” tienen una oferta que lo abarca todo, desde vestidos de baño hasta ropa para la noche. Pero si tienes la boda de tu mejor amiga y decides irte con un vestido de Mango, es probable que te encuentres al menos a alguien más con ese vestido “especial”. No es por nada malo, estas marcas fabrican en grandes cantidades y despachan a casi todo el mundo, por lo que la exclusividad no es su fuerte. Si quieres algo verdaderamente especial, busca en las tiendas pequeñas de diseñadores locales, seguramente te vas a sorprender. Y si tienes suficiente suerte, vas a encontrar una pieza única que solo venga en tu talla y que nadie más tendrá. ¿Costará más? Sí. ¿Valdrá la pena? ¡Por supuesto que sí!

Ocasion especial

-¡Quiero todo!: Hay piezas que todos queremos tener en varios colores. Yo, por ejemplo, soy una loca por las camisetas blancas, y siempre que noto que una ya está en sus últimos días, la reemplazo. Y aquí es donde el “fast fashion” es realmente útil, porque no ayuda a llenarnos de camisetas blancas sin vaciarnos el bolsillo. Si eres de las que aman una pieza, la tienes en varios colores y la cambias muchas veces, esta puede ser una gran ayuda.

Prices at stores like Forever 21 are so low, "it's virtually impossible to walk out empty-handed," says Elizabeth Cline, who writes about fast fashion.

Por Moda 2.0
@moda2_0

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *